Abejarucos en España birdwatching Valencia

Abejarucos en España

Cuándo y dónde encontrarlos

Rafa Mesa Aves estivales Valencia, España

El Abejaruco europeo (Merops apiaster) es una de las aves más impactantes visualmente del Paleártico occidental. En Valencia, su presencia es habitual desde mediados de abril hasta agosto, lo que lo convierte en uno de los atractivos más constantes para los observadores —especialmente para aquellos que nos visitan desde el norte de Europa o América, donde la especie no cría.

Los abejarucos son aves coloniales que excavan sus nidos en taludes de arena o tierra blanda. Una colonia activa es una de las experiencias más memorables que ofrece el Mediterráneo: 50 o 100 aves en el aire simultáneamente, llamándose sin cesar, realizando entregas de comida en vuelo y regresando al talud en regueros de planeos sincronizados.

Llegada y partida

En Valencia, las primeras aves suelen aparecer en la segunda o tercera semana de abril. Casi siempre se escuchan antes de verse; su reclamo es un *prruip* líquido y rodado que emiten constantemente en vuelo. Los efectivos aumentan a finales de abril con la llegada del grueso de la población desde África, y a principios de mayo la mayoría de las colonias ya están establecidas.

La actividad reproductora alcanza su punto álgido en junio y julio. Los pollos abandonan el nido a finales de julio y principios de agosto, momento en el que la colonia empieza a dispersarse. Hacia mediados de agosto, la mayoría de las aves han dejado los lugares de cría, y a principios de septiembre la región está prácticamente vacía de abejarucos.

Dónde encontrarlos en Valencia

El abejaruco anida donde existan taludes blandos cerca de zonas abiertas para cazar. En Valencia, esto se traduce en:

Observando una colonia

El mejor enfoque es localizar una colonia antes de que comience la temporada de cría (principios de mayo, cuando están excavando los túneles) y regresar regularmente. Las colonias activas suelen atraer a las mismas parejas año tras año, siempre que el talud se mantenga intacto.

Para la fotografía, una posición a la misma altura que los nidos, a unos 15-20 metros, ofrece ángulos limpios cuando las aves se aproximan o salen de los túneles. La luz es óptima en las dos primeras horas de la mañana si el talud mira al este o sureste, o por la tarde en colonias orientadas al oeste.

En las horas centrales del día en junio y julio, las colonias pueden parecer silenciosas; muchas aves están dentro de los nidos o cazando lejos. Los momentos de máxima actividad son el amanecer y las dos últimas horas antes del anochecer, cuando las entregas de comida al nido se intensifican.

Alimentación y técnicas de caza

A pesar de su nombre en inglés (Bee-eater), el abejaruco captura una amplia gama de insectos voladores, no solo abejas y avispas. Libélulas, escarabajos, mariposas y otros insectos grandes forman parte de su dieta. Cazan desde posaderos o en persecuciones aéreas directas, regresando a una rama para golpear a la presa y tragarla. Observar este comportamiento de cerca, particularmente cuando golpean a una abeja contra el cable para quitarle el aguijón, es un espectáculo que merece la espera.

Especies asociadas en las colonias

Los taludes de abejarucos son puntos calientes de biodiversidad. Es común ver Gorriones chillones (Petronia petronia) utilizando túneles antiguos, y en zonas cercanas, la presencia de la Carraca europea (Coracias garrulus) añade aún más color al paisaje mediterráneo.